Hoy quiero contarles uno de mis pequeños secretos a voces.
Si las rosas simbolizan el amor y el color rojo la pasión..¿No podría decir lo mismo un campo lleno de amapolas?. Son flores sencillas y no pueden regalarse en ramo cortado, no tienen un olor agradable y para percibirlo hay que meterse dentro de ellas, pero no hay regalo más bonito y encantador ni que simbolice más para mí el amor, que llevarme ante un campo de amapolas y regalarme el placer de contemplarlo. Nunca están solas siempre comienzan sus despertares entre verdes y cuando todo se vuelve dorado por el sol ellas siguen luciendo su máximo esplendor. Son fuertes y resisten la sed del verano, dan color a los trigales y alegría a la vista de quien las sabe mirar. Si lo haces con el corazón notarás como salta en tu interior y te hace sonreír y suspirar.
Ellas son así, sencillas pero inigualables. Mis amapolas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario